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La verdad contra el Mundo:
Ética y el Paganismo Céltico modelo

 

Tres cosas que dañan la reputación: la inactividad, el rencor y ser tacaño
De Las triadas de Irlanda
 [Meyer, 1906, 27]

Una de las cosas más importantes que define a las personas como un grupo social y cultural distinto es la forma en como actúan con el otro; que esperan de cada uno socialmente, cuales son sus reglas de conducta, y como lidian con aquellos que se salen de las fronteras de lo que su cultura considera “comportamiento adecuado”. Estas reglas sociales, como “no hables con extraños” o “no deberás matar”, están dentro de las guías de comportamiento ético dentro de determinado grupo. La Ética gobierna no solo estas interacciones sociales, sino también que es aceptable en rituales religiosos, y los porqués y comos del el uso apropiado de la magia.

Sin una estructura ética de algún tipo, la religión y la magia se convierte en auto utilidad, sin significado más allá del individuo propio. La magia puede fácilmente volverse manipulativa en vez de transformativa, la utilidad sólo las necesidades del momento en vez de las necesidades de toda una vida, o de un individuo en vez de una comunidad. La religión y la interacción social se convierten en un campo minado cuando matar a tu vecino para obtener jitomates de su jardín es un método tan válido como comprarlos. Dentro de muchas organizaciones Neo-Paganas públicas no existe un acuerdo acerca de la ética, ni reglas aceptadas por consenso sobre la conducta. Mientras las libertades individuales son algo bueno, y algo que debe ser apoyado y alentado, es también de utilidad tener una base sobre la cual asumir que una persona no mentirá a o acerca de otra persona, que los juramentos no serán fácilmente desechados, y que los fondos de la organización no será usada por el tesorero para comprarse una nueva camioneta.  Estas cosas pueden ciertamente ser generalmente rechazadas por los individuos en el grupo, pero sin una guía establecida las objeciones se vuelven irrelevantes y la causa de la objeción se pierde en la discusión, mientras el grupo debate que es lo que realmente constituye una mentira, o si se ha o no actuado como ladrón, y cualquier acto es visto como legal o éticamente aceptable. Donde no existen estándares de comportamiento, es difícil que se desarrollen tanto la comunidad como la confianza.

Sin confianza entre los individuos, no puede existir una tribu. Los grupos con guías éticas conocidas y expresadas tienden a separarse de los peores aspectos de este tipo de disputas. La gente sabe donde está parada y cuales son las fronteras de la interpretación. La confianza se desarrolla más fácilmente, y la comunidad se convierte en más que un grupo de personas que claman tener cosas en común. Conocer las guías no garantiza compatibilidad absoluta y cohesión social, pero ciertamente hacen más fácil determinar las fronteras del comportamiento aceptable, hace posible señalar huecos mayores y menores en esos códigos de conducta, y crea un punto de salida para tratar con esas situaciones que inevitablemente saldrán a la luz.

Los modelos éticos de grupo claros también ofrecen a la gente algo para construir sus éticas individuales. La ética puede estar  basada en modelos antiguos o modernos, derivados de alguna fuente filosófica, o creados de mutuo acuerdo y discusión. El Paganismo Celta Reconstruccionista reconoce la necesidad de una sería de patrones éticos y basa su estructura en la de los antiguos Celtas. Eso no quiere decir que nuestra estructura ética es idéntica a la de la antigüedad, o directamente derivada de las leyes recientes irlandesas o galesas. Muchas cosas contenidas en esas leyes y que son ilustradas en las historias y cuentos no son aplicables a nosotros como hombres modernos, ni aceptables hoy en día ni legalmente válidas bajo la cultura bajo la que debemos vivir. Juicio por trauma, muerte por exposición y esclavitud son algunos de los ejemplos más claros de cosas que nuestros antepasados celtas hacían que podemos encontrar aborrecentes. Conocer nuestra historia ética nos permite inteligentemente modificar aquellas creencias hacia aplicaciones modernas para los Paganos Celtas.

Ética entre los Celtas.

La gente debe de venerar a los dioses, no hacer mal y ejercitar el coraje.
Los galos Druidas a Diógenes Laertius
[Ellis, 168]

 

Hay mucho folklore romántico rodeando a los pueblos Celtas y sus dioses.
Algunas personas creen que los celtas eran caballeros nobles, otras que eran una sociedad puramente matriarcal, suprimida por los Pueblos Patriarcales fálicos, o por el Cristianismo antiguo. Los jinetes y hadas ricamente vestidos de las ilustraciones victorianas, y la Poesía etérea y romántica de la época del Revitalismo Celta, han contribuido a una imagen de un pueblo imposiblemente puro y honrado con sagaces filósofos y Reyes Artúricos de gran y profunda moral y estatura mítica perfecta. He escuchado incluso gente que clama que los Celtas eran un pueblo pacífico y que ellos y sus dioses nunca peleaban batallas o participaban en violencia alguna. 

Aunque puede ser agradable pensarlo, ninguna de estas visiones del “buen salvaje” o “era dorada perdida” son precisas. La verdad, es que los Celtas fueron Indo-Europeos, pueblos violentos y guerreros como los Nórdicos, los Griegos, los Romanos, los Persas y los Indios Vedas, entre otros. Fueron pueblos patriarcales, parte de las oleadas de culturas nómadas que o conquistaron o absorbieron o los pueblos nativos del Neolítico que encontraron. [Mallory, 105] Fueron, de hecho, la misma cultura guerrera que las académicas feministas más radicales tanto deploran.

La sociedad celta si mostró algunos signos de haber sido matrilineal (reconocer al descendiente a través de la línea materna), particularmente en las Islas. Esta matrilinearidad puede ser un aspecto de su cultura heredado o absorbido de los habitantes originales de las Islas. Los guerreros eran miembros honorarios de la sociedad Celta, y eran parte de la nobleza. Los Reyes frecuentemente llegaban al poder, como en tantas culturas alrededor del mundo, a través de deponer al gobernante anterior, aunque el sistema electoral parece haber ocurrido de forma regular.  Los Celtas antiguos también usaban la cacería de cabezas ritual, así como ofrecían sacrificios animales y en ocasiones humanos a sus deidades y espíritus de la tierra.

Ciertamente ninguno de estos aspectos caza con la idea de gente particularmente caballerosa y dulce, ni con la idea de una sociedad matriarcal pacífica. Estas fantasías y deseos no han sido aplicados solamente a los celtas; también es común verlas acerca de las culturas Americanas precolombinas, particularmente en aquellos que estudian versiones New Age del shamanismo. Ambos, los nativos precolombinos y los celtas eran sociedades humanas, tal como nosotros, capaces de fallos, crueldad, comportamiento innoble y medios enérgicos, así como de cualidades mejores y más nobles.

Si queremos seguir un camino celta con integridad y honestidad, debemos conocer esta historia, ya que se convierte en nuestra historia. Debemos también intentar comprender el estado de los pueblos celtas actuales. Si escogemos ignorar estos hechos a favor de la fantasía, lo hacemos bajo nuestro propio riesgo. La fantasía puede ser cegadora, y y puede llevarnos a llamar a poderes y deidades que no entendemos realmente. Esto, en cambio, puede causar gran daño a individuos y grupos que súbitamente son confrontados a una energía inesperada y primaria de violencia o ansía de sangre.

Hacer esta historia nuestra, no significa que nosotros, descendientes espirituales de los celtas debemos seguir los caminos célticos al pie de la letra, en todas las formas y con todas sus fallas. Por un lado, no podemos saber todo lo que los celtas hacían y creían. Pero aceptarlo significa que necesitamos entender el marco de referencia ético de esos pueblos de modo que podamos modificarlo inteligentemente y llamarlo el nuestro. Con este entendimiento, podemos, de forma segura, llamar a las deidades celtas en conocimiento pleno de a quien y que estamos invocando. También podemos vivir vidas de honor en una sociedad moderna sin mayor problema con la cultura que nos rodea.

Dentro de los pueblos celtas la palabra de una persona estaba atada a esta vida y las vidas posteriores. Los juramentos eran hechos por los dioses, dentro de los tres reinos de la tierra, el mar y el cielo [Ellis, 131] y eran tomados muy seriamente. Cuando los dioses eran reales, su ira era tan real como sus favores, y ellos no gustaban que sus nombres fueran tomados a la ligera. Llamarlos al hacer un juramento atraía su atención hacia ti, y observaban que el juramento no fuera violado. La muerte era considerada preferible a romper un juramento, puesto que sin honor, de los individuos y la confianza entre la Tuath (“gente, hijos, tribu”) la tribu entera colapsaba, y ¿quién quería ser responsable de la destrucción de la tribu?

La lealtad a la tuath era también importante, pues sin la confianza y la cohesión sería muy fácil que un individuo pereciera, solo y sin ayuda. La Tuath dependía de asistencia mutua y labor colectiva, puesto que las actividades de supervivencia comunitarias de la agricultura y las reuniones iban más allá del significado del núcleo de una familia. La lealtad a tu Tuath aseguraba comida, vestido, techo, amor, compañía, calor y protección de los peligros de hombres y bestias, de manera continua. Los contratos eran a veces hechos con la posibilidad de pagarlos en vidas futuras, y se esperaba su pago sin lugar a dudas, pues los Celtas eran firmes creyentes de la reencarnación de algún tipo. Reencarnación como descendientes en la línea familiar parece haber sido una creencia celta, así que tus nietos (que bien podría ser tu mismo reencarnado) deberían pagar a los nietos de tu vecino las deudas contraídas en el acuerdo. Muchos contratos también eran sellados con una confiscación material  en el evento de que se fallara en cumplir el contrato.

La lealtad y confianza de la familia era esencial en el acuerdo de cualquier contrato, dado que a la falla en cumplir con las obligaciones contraídas, tu tuath tendría que pagar tus deudas si no podías hacerlo tú. Si la tuath no confiaba en ti, no podrías nunca comprar o rentar una propiedad, hacer contratos, o avanzar en el status social. Un desafortunado efecto colateral de la confiscación era la esclavitud del confiscado, así que obviamente solo permitirías que un pariente en el que confiaras plenamente entrara en los contratos. Esta confianza seguía naturalmente los fundamentos éticos que requerían la honestidad en los juramentos, y que era demostrada diariamente, ya que vivías dentro de las restricciones de los juramentos que previamente habías hecho.

La verdad era de suma importancia para los celtas, y el discernimiento de la verdad es un tema que es tocado en muchos de los cuentos e historias tradicionales. En “La copa de Cormac” por ejemplo, el objeto del cuento era un copa que ser rompería si se decían tres mentiras y se unía de nuevo cuando tres verdades eran pronunciadas. Esto implica que algunas acciones no son y no pueden ser “relativas”, sino que eran consideradas absolutas y tenían un valor como verdades. Uno puede o no poner agua en una vasija. No puede estar llena y vacía al mismo tiempo, al menos no dentro de la realidad ordinaria y mundana. El estado de la vasija es una verdad. La verdad una de las bases de un juicio apropiado, y ofrecer falsos juramentos era considerado una de las cosas que destruían a la tuath.

Muchos paganos modernos, particularmente Wicannos, siguen el rede de “No dañes a nadie” como su principio guía. Hay ciertamente la necesidad de esto en el mundo moderno; pero no es, ni ha sido nunca un ideal celta. En vez de ello, el honor y la “cara” o percepción social eran muy importantes para los pueblos celtas. El honor consistía mayormente en la percepción de la tuath sobre el nivel individual de confianza, del buen actuar y lealtad del individuo. El honor debía ser conservado a todo costo, y la mitología está llena de historias de guerreros que morían por conservar su honor, el de la tuath o el del rey. El honor de una persona tenía un valor monetario específico en la cultura celta, y si el honor era lastimado, la persona que cometia la falta debería pagar el precio en ganado o bienes igual a la suma del daño cometido. [Todas las referencias legales extraídas de Kelly]

La fuerza era también altamente valorada. Juegos como el de levantar piedras o lanzamiento de jabalina, mostraban la fuerza física de la persona, que se reflejaba en su capacidad como granjero, pastor o guerrero. La fuerza era también encontrada en los lazos emocionales y familiares, y el honor era una forma de fuerza. Si un enemigo trataba de dañar a un celta, probablemente perdieran partes de su cuerpo por el problema. Si uno de la tuath era asesinado o lastimado, los parientes podrían por honor vengar la muerte o la lesión, y una multa severa era impuesta al criminal y su familia. Los miembros del clan eran responsables por las acciones de sus parientes, y si un individuo no pagaba su deuda, la familia era legalmente requerida a pagar en vez del criminal. Por cometer ese tipo de crímenes, el precio de honor de una persona era revocado, lo que significaba que otros podrían matarlo o dañarlo impunemente, y la familiar no podría pedir compensación.

Las guerras eran peleadas de acuerdo a reglas específicas, y los combates individuales entre héroes y campeones no eran algo fuera de lo común. El honor prevenía que otros interfirieran en las batallas entre campeones. El estatus social era un aspecto importante de la vida, pero el estatus ganado por nacimiento no era el único factor que determinaba la vida de una persona. Una máxima de los celtas de Irlanda era que cada persona era mejor que su nacimiento. Las leyes Irlandesas claramente establecían los caminos que alguien podia tomar para incrementar el estatus familiar o personal. Muchos de estos caminos requerían de riesgos y responsabilidades, y la mayoría tomaría varias generaciones para dar frutos. Este tipo de previsión no es común verla en nuestra cultura, pero era bien conocida entre los Celtas de antaño.

La sociedad celta era bastante legalista, y los Irlandeses y Galeses tenían un impresionante y complejo código legal que los legisladores necesitaban memorizar y poder recitar. Un legislador o juez Irlandés era llamado Brehon. Estos textos legales se encuentran por docenas de volúmenes a letra pequeña en modernas bibliotecas. Muchos de las historias tradicionales de Irlanda están tomadas de esos textos, e ilustran la forma como la ley operaba en la sociedad celta. El Precedente o hacer una regla legal basada en el hecho de que varios jueces anteriormente habían tomado decisiones similares en casos similares, está claramente mostrado en los cuentos Irlandeses y se refleja en muchas de las triadas. Se esperaba de un Brehon que fuera honorable, verídico y digno de confianza, no porque un falso juicio pudiera ser considerado “injusto”, sino porque el honor, la salud y seguridad de la tribu entera estaba involucrada en la exactitud del juicio del brehon. Muchas de las triadas Irlandesas [Meyer, 1906] hablan sobre el tema.

 

  • Tres ruinas para una tribu: un jefe mentiroso, un juez falso, y religioso criminal.
  • Tres rangos que arruinan a la tribu con su falsedad: la falsedad de un rey, de un historiador y de un juez.
  • Tres puertas a la falsedad: un declarante enojado, una base cambiante de conocimiento y dar información sin memoria.    

La importancia de la precedencia en la ley celta también se encontraba de manera similar.

  • Las cuatro muertes de un juicio: darlo en falsedad, darlo sin confiscación, darlo sin precedente, darlo sin conocimiento.

La ley irlandesa se dirigía a los conceptos de honor y percepción social a través de asignar una multa o “precio de honor”. Cuando un crimen era cometido contra una persona o contra la propiedad personal o tribal, una multa podía ser asignada al criminal y su tuath. Esto es similar a la ley moderna en los casos donde el criminal tiene que hacer una restitución a la víctima a través de un pago, o a la sociedad en forma de trabajo comunitario. El tamaño de la multa y la severidad del castigo por los crímenes variaba de acuerdo al rango y situación de la víctima o la persona agraviada, así como la severidad del crimen en si mismo. Causar un daño a la cara de una persona podía ser sujeto de una multa, así como un crimen hacia la propiedad, como permitir que tu ganado se alimentara de la pastura del vecino. Por supuesto, causar un moretón en la cara de un noble podía resultar en una multa mayor que causarlo en la cara de un esclavo. El honor y la percepción social eran tomados muy seriamente tanto que burlarse de alguien con un apodo insultante, era considerado una ofensa al honor y merecedor de recompensa.

Incluso crímenes serios como el asesinato eran comúnmente resueltos a través de una multa asignada al criminal y su familia, que era después entregada a la familia de la víctima. Cadavida tenía una valor particular asociado, y aunque los celtas podían imponer la pena de muerte a un crimen especialmente infame, bajo la mayoría de las circunstancias, las multas eran preferidas como métodos de castigo.   

El exilio dejando a alguien en un bote a la deriva, o expulsándolo de el territorio de la tribu eran algunas opciones para tratar con crímenes serios. Cuando una pena de muerte era aplicada, una de los varios tipos de sentencias de muerte podía ser impuesta. Estas incluían cosas como apuñalamiento con espadas o lanzas, exposición en un foso, colgamiento, entre otras. Morir quemado es una pena de muerte que no es mencionada nunca. Incluso los celtas tenían sus límites.

En cuanto a “menores” penas, una persona puesta a la deriva por un crimen podía ser tomada como esclava por alguien que la encontrara, y aquellos expulsados del territorio podían ser matados sin ser castigados por ello, como si de un lobo que ataca a las ovejas se tratara.  La familia no tenía derecho de exigir un precio de honor por la muerte de su pariente.

Junto con el gran valor del honor, verdad y orden social, la práctica de ofrecer hospitalidad o a’ocht era considerada una de las piedras fundamentales de la civilización celta. Así pues, la hospitalidad era “la virtud favorita de los Irlandeses” de acuerdo a un cronista Francés del siglo XVIII. Era vista como un deber sagrado, que no debía negarse a nadie. A un viajero que llegara a la puerta tenia que ofrecersele comida y bebida de acuerdo a su rango, incluso si la familia era pobre y tenía poco que ofrecer.

Todos desde el Rey hasta el habitante más pobre, tenían que practicar el a’ocht. Las historias Irlandesas muestran como negarse a dar un a’ocht propio podría incluso causar la caída de un Rey. La primera sátira en Irlanda fue creada para castigar a un rey  (y su honor)  por ofrecer a un poeta de alto rango solamente un pedazo seco de pan como a’ocht. En cuestión de semanas, el reinado de dicho Rey llegó a su fin.

Los dioses, también, se sabía que en ocasiones caminaban entre nosotros, y uno nunca sabia si el desconocido a la puerta era humano o sídhe. Era sin lugar a dudas, mejor prevenir, y dar al extraño un trato hospitalario. Los poetas, druidas, herreros y artesanos eran tratados con reverencia y cortesía, pues alguno de ellos podía crear buena fortuna a la familia, o maldecirla con una sátira mortal o poderes mágicos.

De la misma forma, los espíritus de la tierra eran tratados con reverencia, y ofrendas de leche, avena, aguamiel u otra comida y bebida eran dejados fuera de la puerta cada noche por el dueño de la casa. En las mentes de muchos celtas, había una línea muy tenue entre los dioses y los sídhe (hadas) y los humanos Aes Dana o “personas de arte”.

La familia y la adopción eran una parte importante de la estructura social de los Celtas también. Los niños eran frecuentemente criados a corta edad por otras familias para establecer vínculos afectivos y sociales entre los grupos. Un niño era responsabilidad de la comunidad, y no meramente de sus padres sanguíneos. El lazo de este tipo de adopciones o comhaltai con los hermanos y padres adoptivos era considerado en muchos casos incluso más importante que los lazos sanguíneos. La adopción era arreglada ya fuera por afecto o por pago. Poder tener los medios para mandar a tu hijo en adopción con una familia de mayor rango, la mayoría de las veces, daba al niño estatus, que al final era reflejado en la familia. Pero la adopción por afecto no costaba a ninguna de las partes nada más allá de cubrir las necesidades básicas de comida y vestido, y era hecha para fortalecer los lazos entre dos grupos que eran ya amigos.  Los padres adoptivos enseñaban a los niños a su cargo las tareas de un miembro del clan, y sus responsabilidades de acuerdo a su rango.
Los niños trabajaban en los campos y como pastores, como todos los demás, para ayudar a asegurar la supervivencia del grupo. 

Para los Reconstruccionistas Celtas, esta práctica puede ser vista como un poderoso incentivo para crear familias escogidas bajo conceptos de amor, interés mutuo y respecto, en ves de los caprichos de la biología y el azar.

Los antiguos celtas no eran particularmente pacíficos o benignos en sus prácticas religiosas y creencias. Muchas deidades celtas era conocidas por su ferocidad y sus vínculos con la guerra y la muerte. El sacrificio animal era una práctica común, y el sacrificio humano era también conocido, comúnmente como un sacrificio fundamental en la construcción de un gran edificio. Ocasionalmente sacrificios humanos eran realizados en los funerales de individuos de muy alto rango, probablemente esclavos o familiares que tenían la misión de acompañar al difunto en el Otro Mundo. Solamente podemos especular acerca del verdadero propósito de los sacrificios humanos y animales, pero es conocido que deidades individuales tenían preferencias por diferentes víctimas rituales. Al estudiar la religión celta, hay que recordar que las historias de mitología celta eran consideradas exitosas si la mayoría de los personajes habían muerto al final de la historia. Las tragedias eran un tema favorito para los mitos y el folklore.

Es aparente, bajo la perspectiva de los textos célticos, que los pueblos celtas creían en la existencia real de las deidades. Los dioses eran pensados como algo real, con influencia en el mundo y las vidas de los individuos, en los trabajos de la tuath, y los destinos de los nobles y reyes. La adivinación era realizada para conocer la voluntad de esas deidades, y los sacrificios eran dedicados a los dioses, no a un conjunto de conceptos psicológicos internos o arquetipos abstractos. Estas deidades podían y harían mantener a una persona sus juramentos, asegurar la victoria o derrota de los guerreros, o validar la soberanía y derecho de el Rey a gobernar un territorio. El derecho real era conocido por la fertilidad física de la tierra, y la prosperidad de la gente a la que reinaba. Si la gente sufría, el Rey podía, y frecuentemente lo era, dispuesto por alguien que tuviera mejores conexiones con los dioses, como era probado en el campo de batalla.

El orgullo y alarde eran parte de la filosofía celta también. La mayoría de los occidentales son enseñados de el valor de la humildad y a través de las ramas con menos reputación del Cristianismo, son enseñados que el orgullo es un pecado grabe. No había una doctrina celta del “pecado original” o cualquier maldad inherente en la humanidad. En vez de residir en las faltas personales. Los celtas se deleitaban en tomar crédito de algo cuando correspondía, y con frecuencia hacían alarde de su rango y habilidades. El poder soportar estos alardes con hechos era necesario, sin embargo. Las historias hablan de que los celtas frecuentemente llevaban el alarde a extremos, acabando en batallas en la mesa tras la cena, para demostrar quien era el mejor guerrero, y quien podría ganar la “porción del campeón” de la festividad. Si estos cuentos son reales, podemos imaginarnos a los galeses o irlandeses sentándose a cenar, enredarse en una discusión, pelearse, matarse entre ellos y los supervivientes sentarse de nuevo como si nada hubiera pasado. Indudablemente, la realidad no era tan colorida.

Una ficción popular acerca de las prácticas éticas de los celtas nos muestra una visión de estos pueblos como una sociedad matriarcal, pacífica, gobernada por mujeres. El estatus de la mujer en las tierras celtas era ciertamente más alto que las mujeres de Grecia o Roma, o muchas otras civilizaciones de su tiempo, pero la sociedad estaba lejos de ser un reino pacífico y matriarcal de igualdad que muchos autores y autoras feministas muestran. Las mujeres podían y fungían como guerreras, pero también podían ser forzadas a ir a batalla en contra de su voluntad. Entre los celtas Irlandeses una esclava o cumhal era una de las unidades estándar de transacción. Una esclava valía tres vacas.

Estos hechos no deben nublar nuestra apreciación de otras realidades, sin embargo. Las mujeres tenían un estatus, y podían escoger con quien casarse. Bajo varias circunstancias podían poseer y transferir propiedades, o hacer contratos, particularmente si el esposo era de un estatus social inferior o era un extranjero. La mujer podía divorciarse, si proveía una buena causa. Las mujeres de riqueza tenían su propio ganado y sus propios sirvientes, que podían ser reclamados en la mayoría de los casos de divorcio. Las mujeres podían ser poetas, druidas, adivinas, jueces, negociadores en tratados, e incluso reinas; pero estas mujeres eran la excepción más que la regla, y esto está reflejado en las leyes célticas y las crónicas romanas. A pesar de los numerosos problemas de la mujer en la sociedad celta, los romanos frecuentemente comentaron acerca de cómo las mujeres eran tratadas en los países celtas.

Entre los celtas, los roles sexuales no estaban estrictamente definidos como en nuestra sociedad moderna. Donde los modernos pueden identificar a alguien como heterosexual, homosexual o bisexual, los celtas no tenían esas categorías y clasificaciones de sexualidad. Los guerreros en las campañas bélicas, se acostaban unos con otros sin darle mayor importancia al sexo con quien lo hacian. Incluso los griegos, cuya inclinación al amor entre el mismo sexo era bien conocido en el mundo antiguo, comentaron el hecho de que los guerreros celtas se acostaban frecuentemente con otro hombre. Sabemos menos hacerca de la sexualidad entre mujeres, dado que era menos discutida entre las crónicas de los autores antiguos, pero podemos especular que tenían el mismo rango de opciones afectivas. Algunas pistas en la mitología muestran la presencia poderosa de la sexualidad femenina, y era muchas veces equivalente a la de la tierra misma. De esto podemos ver que los celtas gays, lesbianas, bisexuales y transexuales podían ser más que bienvenidos como místicos y seculares.

Mucho se ha dicho de la sensibilidad ecológica de los celtas. Si bien es real que sus historias y poesía muestran una gran sensibilidad a la tierra que los rodeaba, y la personificación de la tierra como una diosa, es también cierto que practicaban técnicas agrícolas y de ganadería no ecológicas  y que habían deforestado gran parte de Irlanda para los principios de la era Cristiana. Eran, como somos nosotros, personas que ponían las necesidades humanas antes de las de la naturaleza. Esta es una mentalidad que todos debemos romper, de modo que todos podamos sobrevivir.

Podemos dejar que los Celtas mismos nos digan que pensaban que era lo mejor, en palabras del Rey Cormac mientras instruye a Cairbre, en este ligeramente paganizado extracto de las “Instrucciones del Rey Cormac Mac Airt” [Meyer 1909]

- ¿Cuales son las cualidades de un jefe?, dijo Cairbre
- No es difícil de decir, dijo Cormac
Dejadlo tener buenos gaesa [tabús o votos rituales]
Dejadlo ser sobrio
Dejadlo ser un invasor
Dejadlo tener Buenos deseos
Dejadlo ser afable
Dejadlo ser humilde
Dejadlo ser orgulloso
Dejadlo ser rápido
Dejadlo ser firme
Dejadlo ser un poeta
Dejadlo ser versado en sabiduría legal
Dejadlo ser sabio
Dejadlo ser generoso
Dejadlo ser decoroso
Dejadlo ser sociable
Dejadlo ser gentil
Dejadlo ser fuerte
Dejadlo ser amoroso
Dejadlo ser misericordioso
Dejadlo ser recto
Dejadlo ser amable
Dejadlo ser perseverante
Dejadlo ser temperado
Dejadlo elevar al débil y al fuerte
Dejadlo hacer juicios veraces
Dejadlo alimentar a cada huérfano
Dejadlo enmendar cada mal
Dejadlo odiar la falsedad
Dejadlo amar la verdad
Dejadlo perdonar el mal
Dejadlo conocer el bien
Dejadlo ser atendido por un anfitrión en las reuniones
Dejadlo ser atendido por algunos en concilios secretos
Dejadlo ser brillante en compañía
Dejadlo el sol del recinto
Dejadlo ser el que entretenga en una reunión o asamblea
Dejadlo ser un amante del conocimiento y la sabiduría
Dejadlo ser un castigador del mal
Dejadlo tener la maestría para revisar a todos los que pudieron romper sus deberes
Dejadlo juzgar a todos de acuerdo a su propio derecho
Dejadlo dar su lugar a cada uno
Dejadlo ser un juez de todos de acuerdo a su rango
Dejadlo ser liberal con todos de acuerdo a su grado y profesión
Dejad que sus convenios sean firmes
Dejad que sus impuestos sean indulgentes
Dejad que sus juicios y decisiones sean severos y ligeros
Ya es bajo estas son las cualidades que los reyes y grandes señores son juzgados - dijo Cromac a Cairbre.

- Oh nieto de Conn, O Cormac – dijo Cairbre ¿Qué es lo mejor para un rey?
- No es difícil de decir – dijo Cormac – Lo mejor para el …
Firmeza sin enojo
Paciencia sin lucha
Afabilidad sin arrogancia
Cuidar la antigua sabiduría
Dar verdad por verdad
Rehenes en grilletes
Anfitrión con razón
Justicia sin adición
Misericordia con la consolidación de la ley
Paz a las tribus
Mandar con seguridad
Juicios verdaderos
Abstinencia sobre los territorios vecinos
Exaltación de las personas privilegiadas
Adoración de los Dioses
Fertilidad durante su reinado
Tomar conciencia de cada desposeído
Gran generosidad
Mástil sobre los árboles
Pez en las bocas de los ríos
Tierra fértil
Invitar barcas al puerto
Importar tesoros de otras tierras
Confiscación de mares abandonados
Ropa sedosa
Tropas con espada para proteger a cada tribu
Incursiones más allá de las fronteras
Dejadlo atender al enfermo
Dejadlo beneficiar al fuerte
Dejadlo poseer verdad
Dejadlo aborrecer la falsedad
Dejadlo amar la rectitud
Dejadlo abatir el miedo
Dejadlo acabar con los criminales
Dejadlo dar juicios veraces
Dejadlo acoger toda ciencia
Dejadlo comprar tesoros
Dejadlo acrecentar su alma
Dejadlo dar da conocer cada juicio claro
Abundancia de vino y avena
Dejadlo pronunciar cada verdad
Pues es a través de la verdad de un gobernante que los dioses dan todo.

 

Aplicaciones éticas modernas para reconstruccionistas celtas

“¿Qué es lo que los mantenía en la vida? Preguntó Patricio; y Caeilte respondió: “La verdad en nuestros corazones, la fuerza en nuestros brazos y el cumplimiento en nuestras lenguas”.
El Coloquio de los Antiguos
[O’Grady, 104]

Los celtas antiguos tenían un sentido de ética diferente al de los paganos modernos. Sus puntos de vista eran resultado de los tiempos violentos en los que vivieron. Mientras nosotros vivimos en un mundo diferente, si la mera idea de violencia es ofensiva para ti, no te sentirás confortable viviendo bajo el punto de vista del reconstruccionismo celta. Pero con creatividad y flexibilidad, podemos adaptar los ideales y formas de ver el mundo de los antiguos celtas a la realidad del paganismo celta moderno, en nuestros tiempos, aun violentos. Los reconstruccionistas celtas pueden tomar muchos conceptos de las culturas celtas antiguas, como el honor, la verdad, lealtad, acogida y hospitalidad, en un intento de construir una mejor cultura para nuestro tiempo que la ofrecida por Hollywood, La Casa Blanca y la Avenida Madison. .

Algunos Paganos Celtas, han propuesto una ética basada en un modelo como el de Asatru o reconstruccionismo Nórdico, de las nueve virtudes. Muchas listas han sido propuestas, y muchas de esas virtudes ya han sido mencionadas en este ensayo.

La lista que yo conservaría consiste en las virtudes de:


Honor
Justicia
Lealtad
Coraje
Comunidad
Hospitalidad
Gentileza
Sabiduría y
Elocuencia

Sobre estas nueve se encontrarían las tres grandes virtudes que sostenían a los Fionn y Fianza, citadas del coloquio de los antiguos:

Verdad
Fuerza
Cumplimiento

Así como la exhortación Gálica de venerar a los Dioses.

Las relaciones privadas y los rituales públicos jugaban un rol central en la vida celta antigua, y para los paganos celtas modernos debe ser también importante. Cuando estamos conectados con nuestras deidades, ellos pueden guiarnos y enseñarnos a través de sueños y visiones, así como a través de historias antiguas y tradiciones. Creando y manteniendo una relación saludable con nuestros Dioses y Diosas nos da un piso firme donde pararnos y crear las bases éticas de nuestras vidas.

Los practicantes del Reconstruccionismo Celta pueden juntarse en clanes y escoger familias donde cada individuo tiene un lugar, y donde cada persona es leal una con la otra, trabajando para crear las relaciones saludables de las que mucha gente en nuestra sociedad es privada en sus familias de nacimiento. Los movimientos sociales actuales nos ofrecen modelos como el neo-tribalismo, relaciones grupales, co-hogares, que pueden ser campo fértil para aquellos que quieren alternativas a los núcleos familiares “tradicionales” occidentales. Intereses comunes y metas, creencias comunes religiosas o prácticas mágicas, soporte emocional y cooperación en la crianza de niños pueden ser razones válidas para juntares en clanes o tribus. Los niños son una parte valiosa de la tuath. Reviviendo algunas de los aspectos prácticos de la práctica celta de la adopción, podríamos evitar algunas dificultades a los niños que son criados en hogares con abuso, o simplemente por padres pobremente preparados.

 

Una tradición moderna de adopción que combine cooperación en el cuidado de los niños y participación en programas locales de padres adoptivos pueden solucionar los problemas de niños paganos que son removidos de sus casas y puestos en casas adoptivas no paganas, o de los trabajadores sociales que se rehúsan a permitir que los niños paganos participen en las actividades y rituales de la comunidad pagana debido a malentendidos de nuestras culturas que no se encuentran dentro de las corrientes dominantes.

Grupos de cooperación de adultos, familias extendidas de varias propiedades en el mismo vecindario, o algunas familias paganas viviendo en el mismo edificio, pueden dar mayor atención a un pequeño grupo de niños pequeños que son criados por padres solteros, o parejas que trabajan todo el día, llegan a casa muy cansados como para hacer algo más que tomar la cena juntos y luego colapsarse en la cama. Los adultos pueden compartir la responsabilidad del cuidado de los niños en una forma más efectiva y dar también algunas respuestas al terrible problema del crimen, abuso de drogas y ecuación pobre que están devastando nuestra sociedad.

Los celtas valuaban sus comunidades y se apoyaban entre ellos en sus actividades, y en la producción de las cosas que necesitaban para sobrevivir. Trabajaban para poder enviar a sus hijos a las escuelas religiosas de los druidas y lo filidh, donde podía aprender a leer, comunicarse con los dioses, trabajar con magia y apoyar a sus comunidades al regreso a casa.  Trabajando concientemente en la creación de comunidades paganas, podemos proveernos el apoyo que nuestra sociedad falla en dar. Las comunidades paganas pueden apoyar negocios paganos, escuelas privadas paganas, bancos de alimento, intercambio de ropa, becas para universidades e investigación, u otros servicios que muchas de las religiones dominantes ofrecen a sus adherentes. Con una sociedad madura y cohesiva pagana, podemos ser capaces de ayudarnos uno al otro con consejos, adivinación, asistencia legal, cuidado médico occidental y alternativo, e incluso acciones coordinadas ecológicas o políticas por la preservación de nuestro planeta y nuestros derechos civiles.

En el corazón de cada comunidad pagana están los individuos que la conforman. Mientras la gente practica y va ganando confianza en su camino pagano, pueden convertirse en miembros contribuyentes en una vital e interesante comunidad pagana local, no importando la vida que lleven. El reconstruccionismo celta puede tomar algo del alarde y deleite en los logros de los celtas en serio, estar orgullosos de nuestras actividades, creer que cada uno de nosotros es el mejor en algo, y ofreciendo nuestros talentos y habilidades únicos y de gran valor a nuestras comunidades.

El movimiento pagano como un todo necesita tener gente inteligente que tenga la voluntad de pensar profundamente y la confianza suficiente para actuar desde el corazón. Podemos cada uno, no importando la situación de nuestro nacimiento o nuestras circunstancias actuales, crear honor y respeto dentro de nuestras vidas actuando en una manera honorable y respetable. A través del trabajo, la inspiración y la creación de relaciones, podemos hacer nuestras vidas más interesantes, más inspiradas y más llenas de lo que podrían de otra forma haber sido. Este es un camino de sabiduría. Incluso si somos practicantes solitarios, este trabajo no se acaba en la puerta de nuestra casa, o en las fronteras con nuestro vecindario. Como miembros de una comunidad local, podemos alcanzar otras comunidades y trabajar por la creación y manutención de redes nacionales e internacionales al servicio de los viejos dioses y la tierra.

La discriminación sexual y la inequidad es una actitud social que debe ser desconocida para los reconstruccionistas celtas. Muy a menudo en nuestro mundo moderno el respeto solo es dado a los iguales sociales o superiores. Sin equidad de género, el respeto entre hombres y mujeres es efectivamente imposible en nuestra sociedad. El relativo algo estatus de la mujer en la sociedad celta antigua nos da una visión de una sociedad donde cada uno es valuado por sus conribuciones individuales. Cuando podemos ver a cada persona como la manifestación de la deidad, estamos mucho más cercanos a traer equidad a nuestra esquina del mundo.

De la misma forma, una ética Reconstruccionistas Celta debe enfocarse en el entendimiento activo, igualdad y comunicación entre razas y personas. Las inequidades de raza o género tienen las mismas raíces en la creencia en que “nosotros” somos superiores a “ellos”. Este tipo de alienación pone en peligro no solo las ciudades internas de Estados Unidos, pero el mundo como un todo. Mientras nuestros ancestros estaban contentos con trabajar con su propia tuath y trataban a los extranjeros como enemigos, nuestro mundo es mucho más pequeño y frágil. Las guerras étnicas hacen añicos la fabricación de sociedades alrededor del planeta. Tenemos responsabilidad ante nuestra comunidad, pero nuestra comunidad es afectada por todo lo que se encuentra fuera de ella y alrededor de ella, asi como lo que la origina dentro de ella. Cada persona que se convierte en un amigo expande nuestro mundo con su experiencia y conocimiento. También reducimos el número de potenciales enemigos en el mundo por una persona. La discriminación, ya sea de género, religión, racial o de cualquier otro tipo, destruye las vidas y reduce las opciones del mundo en un tiempo donde todas las ideas y visiones constructivas son esenciales para la supervivencia de nuestro planeta.

La destrucción de las civilizaciones celtas por la invasión de los Romanos y por la infiltración y conquista del Cristianismo antiguo, debe dar a los Reconstruccionistas Celtas un cierto grado de simpatía por las minorías culturales y puntos de vista. Los habitantes de las tierras altas de Escocia así como Irlanda fueron expulsados de sus tierras ancestrales por hambrunas y guerra.  Miles de campesinos de Irlanda fueron vendidos como esclavos en el Caribe por Cromwell después de la conquista Inglesa. Y cuando los inmigrantes Irlandeses llegaron a EEUU, fueron tratados como subhumanos por aquellos que ya estaban como residentes. Letreros en tiendas y avisos de empleo muchas veces decían “Ningún Irlandés puede solicitar”. Los escoceses fueron forzados a moverse de sus franjas por terratenientes y reacomodados para hacer lugar para las ovejas. Los galos fueron desplazados y finalmente absorbidos por los romanos. Nuestros ancestros espirituales han tenido experiencias comunes con los africanos y los Nativos de América, y muchos otros grupos étnicos que han conocido la esclavitud y el genocidio, la pérdida de sus tierras ancestrales y la destrucción de religiones antiguas. Ellos sintieron el dolor y los problemas de la discriminación, así como muchos otros inmigrantes, sin importar su religión u origen nacional. La gente celta moderna está todavía sufriendo de discriminación social y económica en sus propias tierras, sus lenguajes muriendo, sus costumbres siendo olvidadas o convertidas en atracciones turísticas. Olvidar o negar el pasado, participar en la discriminación y represión, solo nos llevará a estar dentro del círculo que nos llevará a la destrucción. 

Incluso cosas supuestamente simples como nuestras opciones alimentarias están influenciadas por nuestras decisiones éticas. Los antiguos celtas tenían que cazar, y matar animales si querían consumir carne. Su supervivencia en el invierno dependía de los granos y otros vegetales que tenían almacenados, así como de la carne que juntaran, y cazando lo hacían. Como Reconstruccionistas Celtas, debemos reconocer que la carne viene de animales muertos si vamos a comer comida de ese tipo. El darse cuenta que la vida debe ser alimentada con vida es una realidad omnipresente. Debemos vivir concientemente, con el conocimiento de que la carne es más que un trozo de tejido empacado en plástico, que los granos son más que semillas de materia orgánica. Con cada planta y animal que comemos, debemos de reconocer el sacrificio que ha ocurrido.

La palabra sacrificio asusta a mucha gente y algunos quisieran evitarla por completo. Pero el sacrificio significa “hacer algo sagrado” y es ese reconocimiento de lo sagrado lo que es de suma importancia en nuestras vidas. Los habitantes de una ciudad puede que no maten o cosechen su propia comida, pero los que viven en áreas rurales deben considerar las implicaciones y la práctica de sacrificio mientras matan a sus animales y cosechan sus vegetales. La vida animal debe ser solamente tomada cuando es necesaria para la comida, y en suma atención a la vida del animal y la presencia de los dioses. En muchas culturas, el sacrificio recrea el origen del universo y es considerado un acto generador, dador de vida, que restablece el orden en el caos del mundo.

El concepto celta del honor, generosidad, verdad y justicia, necesita ser adoptado en nuestra vida personal. Cuando hablamos, debemos hablar elocuentemente y creer lo que decimos. Cuando ofrecemos juramentos, debemos cumplirlos. Cuando ofrecemos hospitalidad a alguien, debemos darla sin tacañería. Solo cuando demandamos honestidad y honor a nosotros mismos somos verdaderamente capaces de demandar eso mismo a los demás. Y solo cuando nosotros como individuos actuamos con honestidad y honor otros respetarán nuestras demandas por estos comportamientos a nuestra sociedad. Estamos obligados a actuar con honor y respetar a nuestras deidades, y asirnos a la verdad porque cada uno de nosotros es un ejemplo para una sociedad más extensa. Las cosas que decimos y hacemos reflejan no solamente a nosotros mismos, pero a cada una de las personas de nuestra tuath, y a nuestra comunidad pagana.

Cuando hablamos ante una comunidad, como paganos, tenemos la obligación de hablar con sabiduría, honestidad y elocuencia. A los ojos de los que nos ven, representamos a todos los paganos, ya sea que lo digamos o no. Recordar que el falso testimonio y las mentiras son dos de las cosas que destruyen una tuath, somos igualmente responsables por la comunidad en al que vivimos.  Lo que decimos puede traer ya sea honor o humillación a las personas que más nos importan. Se necesita coraje para hablar con honestidad en nuestra sociedad. Los valores modernos occidentales han hecho mucho más fácil mentir y engañar que actuar y hablar con intenciones honestas. Nuestra elocuencia y sabiduría puede ser persuasiva. Nuestras palabras y acciones pueden sanar o pueden destruir. La opción es nuestra.

 

Bibliografía

 

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O'Grady, Standish H., Silva Gadelica: Translations and Notes, Williams & Norgate, London, 1892


N. del T.  la palabra original es fostering, que significa una adopción o crianza no legal y voluntaria entre las dos partes.

N. del T. La Av. Madison es una avenida de Manhatan donde se encuentran importantes centros de finanzas de EEUU

 

Copyright 2008 © Erynn Rowan Laurie; tomado de su sitio web “The Preserving Shrine”

Erynn es una académica pagana independiente, que ha estado involucrada con la comunidad pagana de Estados Unidos desde 1984, ha escrito libros sobre Paganismo Celta y es una de las fundadoras del movimiento reconstruccionista celta.  Se dedica actualmente a escribir, enseñar y como consultora en muchos aspectos del Paganismo Celta, Druidismo y Filidecht.

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