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El Politeísmo

Han habido muchas discusiones en diversos foros acerca del politeísmo en lo que se ha llamado  Hard vs Soft (duro contra suave), y como en todas las cuestiones filosóficas, es difícil establecer una frontera fija acerca de que es uno y que es otro.

Primero debemos tomar en cuenta que cuando hablamos de la Deidad (o deidades) solo esperamos comprender un poco, y que hay muchas interpretaciones de lo que es, al final, algo que no podemos comprender totalmente, ni probar o negar con absoluta certeza.

La mayoría de los antiguos habitantes de Europa eran politeístas, y como muchos otros alrededor del mundo (como los habitantes de América, por ejemplo) ese tipo de politeísmo toma en cuenta deidades personales e independientes, con diferentes características, que pueden tener una genealogía en común, pero estatus equivalente, poderes comparables e incluso llegan a pelear entre ellos.

Estas deidades fueron de carácter local y tomaron algunas personas y tribus bajo su protección, incluso algunas pedían una forma de henoteísmo, es decir que algunas tribus solo los veneraran a ellos, tomando a un Dios o Diosa como su patrón. Solo hay que recordar la guerra de Troya para tener un ejemplo.

Al pasar el tiempo, estos conceptos se fueron fusionando con el concepto de uno sólo Dios (o Diosa) superior a todos los demás, la mayoría de las veces, se tendía a referirse al primero en la genealogía y darle el atributo de Dios Padre o Diosa Madre, como el Rey o Reina de todos los demás, con poder para controlar a todos sus hijos, e incluso atributos de creador de los hombres y dioses por igual. Esto pasó mucho antes del advenimiento del Cristianismo, asi que fue una evolución natural de las sociedades paganas y su filosofía.

Los Celtas no fueron la excepción, así que podemos encontrar en diferentes etapas la imagen de un Rey o líder de los Dioses, así como una Diosa Madre.

Empero, la velocidad con que los paganos mediterráneos (Griegos, Romanos, Egipcios, etc.) combinaron la idea de un(a) Dios(a) sobre todos los demás, sin lugar a dudas, la evolución de la religión de los Celtas en ese sentido fue más lenta. Pero después las invasiones comenzaron; Primero los vikingos, luego los Romanos, después los Sajones, etc. Y obviamente eso cambió la cosmología de los pueblos Celtas, tanto insulares como continentales.

Sin embargo, existen diferencias importantes dentro los panteones mediterráneos, nórdicos y celtas. Una de las más importantes era que los Dioses Celtas no estaban limitados a un atributo específico, como por ejemplo, Marte, Dios de la guerra; Apolo, Dios solar; Atenea, Diosa de la sabiduría, o Afrodita, Diosa de la Belleza.  Cuando nos acercamos al panteón celta por primera vez, es común preguntar cosas como ¿Quién era el Dios de la guerra celta? Pero no existe una respuesta a eso, ya que habían varios dioses y diosas asociados a la guerra, a las batallas; así como al sol, a la poesía, al amor, etc.

Claro que existen atributos específicos de estas entidades, así como cada uno de nosotros tiene habilidades más desarrolladas para algo que para otra cosa; pero no quiere decir que estemos limitados a una cuestión en particular.

También como en otras culturas como la Hindú y la Egipcia, había deidades que se manejaban en triadas, así pues existen dioses y diosas triples Célticos.

Otra gran diferencia es que los Celtas veían a sus dioses como sus ancestros, ellos eran todos descendientes de la mezcla entre los Dioses y los hombres, y no creaciones de estos; como se puede ver en la mitología de los Thuatha dé Dannan y su mezcla posterior con los Milesios.

Pero, inclusive con la influencia de las invasiones, el comercio, etc. Una cosa prevaleció, cada dios tenía sus características individuales, personalidad, y eran entidades separadas una de otra. Incluso al reconocer a Dioses Padres o Madres, se reconocía que estos eran diferentes a sus hijos, así como nostros somos entidades diferentes  a nuestros padres.

El cristianismo tomó en sus orígenes este concepto y creo un panteón de ángeles y santos, a los que se dirigía en diferentes ocasiones, todos creados por un solo Dios, pero incluso estos eran siempre vistos como creaciones diferentes al creador.

Las Iglesias Católica, Ortodoxa y Anglicana, mantienen todavía en el presente ese panteón de ángeles y santos, e incluso reconocen un panteón de demonios que se enfrentan entre si.  Sin embargo, la mayoría de las Iglesias Protestantes, así como el Judaísmo y el Islam, ven esto como una forma de politeísmo (que en mi opinión lo es) que debe ser evitado.

Y mientras el tiempo pasó y la Cristiandad se impuso por toda Europa, comenzó a haber la fusión, como todos sabemos, entre los antiguos dioses y diosas y los Santos(as) del Cristianismo. Pero hubo una figura que originó un nuevo concepto. La Virgen María.

Y esta figura es de suma importancia, pues en la forma de María, muchas diosas paganas fueron incorporadas a la fe Católica, usualmente las Diosas Madre como Danna, Minerva o Coathlicue (azteca) se fusionaron en el culto a María. Pero, ¿Cómo podía explicar la Iglesia que todas esas vírgenes eran una misma a pesar de sus diferentes atributos? La respuesta fue simple, usaron la idea que surgió en algunos filósofos Romanos alrededor del siglo I d.C.  Así que es necesario retroceder un poco antes de proseguir con nuestro análisis.

Durante el siglo I, existía una corriente filosófica dentro de Roma que hablaba de que todos los dioses y diosas, no eran sino diversas manifestaciones de un Dios único; Séneca, en sus cartas a Lucilio, habla de un Dios único, al que hay que rendir tributo y ofrecer nuestro sacrificio.  Apolonia de Tiana, en su vida de Apolonio, cuenta que era parte de un culto en el que se adoraban a varios dioses, pero los consideraba a todos representantes de un gran Dios, relacionado con el Sol.  Esta idea incluso dio origen a la entidad que los Romanos llamaron Pantheus (todos los dioses traducido literal) y que consta en inscripciones, donde el nombre Pantheus estaba acompañado del nombre del dios local.  Iupiter Pantheus, Silviano Panthus, Apollo Pantheus, etc.
Epicteto, Marco Aurelio y, antes, también Cicerón, discípulo de Posidonio, son otros representantes más notables de esta tendencia.

Y no hay que olvidar el culto al Emperador, como Pontifex Maximus, que iba evolucionando rápidamente a poner al Cesar como un ser divino. Por razones políticas obviamente, los césares ayudaron a que la idea se desarrollara con mayor rapidez

 Pero a pesar del gran bagaje cultural patriarcal del Imperio; existen también algunas descripciones que ponen a una Diosa como entidad suprema. Lucius Apuleius en su novela Madaurensis (El Asno dorado) hace una descripción detallada de la idea de una Diosa como suprema en la que todos los dioses y diosas se fusionan:

"He aquí, Lucius, que me presento a ti, movida por tus súplicas, yo, la madre de la Naturaleza, señora de todos los elementos, origen y principio de los siglos, divinidad suprema, reina de los manes, primera de entre los habitantes del cielo, representación genuina de dioses y diosas. Con mi voluntad gobierno la luminosa bóveda del cielo, los saludables soplos del Océano, los desolados silencios del Infierno. Y todo el orbe reverencia mi exclusivo poder, bajo formas diversas, honrándolo con cultos de distintas advocaciones.

Los frigios, primeros seres de la tierra, me llamaban la diosa de Pesinunte, madre de todos los dioses. Aquí, los áticos autóctonos, la Minerva de Cecrops. Allá, los habitantes de Chipre batida por las olas, la Venus de Pafos.

Entre los cretenses, hábiles en disparar flechas, soy Diana Díctina. Para los sicilianos, que hablan tres idiomas, yo soy la diosa Prosperina Estigia. Los habitantes de Eleusis me llaman la antigua diosa Ceres. Unos, Juno, otros, Belona. Estos, Hécate. aquéllos, Ramnusia. Y los etíopes, los primeros en ver la luz del Sol naciente, los de ambas, y los egipcios, que sobresalen por su antiguo saber, venerándome en su culto particular, me llaman reina Isis”.

Estas ideas monoteístas entre la cultura romana hicieron que la transición que realizón Constantino, como religión del Imperio al Cristianismo fuera mucho más fácil y no encontrara mucho rechazo en Roma.

Así pues, cuando los Cristianos se apoderaron de los dioses y diosas paganas, y cuando, a las últimas las fusionaron con María, fue una salida evidente para los teólogos cristianos, retomar esta idea y usarla para legitimizar que, a pesar de sus atributos diferentes y locales, todas las vírgenes no eran sino una “La Madre de todos nosotros”

En la actualidad, esta idea subsiste todavía, y la Iglesia Católica llama a María, “La mediatriz de todas las causas” dándole un lugar por arriba de todo el demás panteón de santos.  Y es interesante como en varias comunidades alrededor del mundo católico, el culto a María sobrepasa en festividades y adorno al culto mismo de Jesús.

Así pues lector, continuemos el paso de la historia, y brinquemos hasta el siglo XX.  A partir de los inicios del siglo, comenzó un creciente interés en las corrientes mágicas, como la magia ceremonial, o el hermetismo.  Y dentro de los escritores y escritoras de estas corrientes, una en particular es de importancia:  Se trata de Dion Fortune, quien introduce al mundo moderno en su libro “La Sacerdotisa del Mar” (The sea priestess) la frase “Todos los dioses son un solo Dios y todas las diosas una solo Diosa, y existe un solo iniciador” que fue retomada posteriormente por muchas corrientes del paganismo, en especial por la religión wicca, como parte de sus dogmas.

Fortune, pone por escrito, y senta precedente en los neopaganismos, de lo que fue un proceso resultado de siglos de monoteísmo y sincretismo cristianos.

Este concepto es conocido como politeísmo suave (soft polytheism), donde al final todas las deidades se fusionan en un solo principio femenino y un solo principio masculino. E incluso hay corrientes que fusionan esas dos en un solo Dios.

Bajo este concepto, incluso cuando se veneran diferentes nombres de dioses y diosas, se está haciendo referencia a uno solo y sólo se está hablando a una de sus cualidades.

Esta idea tuvo gran aceptación en los círculos neo-paganos hasta finales de los 70, cuando los movimientos reconstruccionistas (celtas, nórdicos, amerindios, etc) tomaron fuerza y comenzaron su organización más formal.   Estos movimientos rechazan la idea de esa fusión por ser ajena a la tradición de los antiguos pueblos; y resultado de las ideas monoteístas; por lo que recuperan la idea original de que todos los dioses y diosas son entidades individuales e independientes.

Sin embargo, aún dentro de los grupos reconstruccionistas y paganismos modernos como el Celta, existe el concepto de una sola entidad creadora, creadora de ambos, dioses y hombre, así como de todo el universo en el conjunto; pero se le da un carácter independiente, se reconoce la diferencia entre creador y creación. Por lo que cada deidad individual continué teniendo sus características diferenciadoras e independientes.

El tema es muy extenso y se han escrito multitud de libros, tanto desde el punto de vista histórico como filosófico sobre el tema, pero es importante tener en cuenta la distinción de conceptos entre estas corrientes; sobre todo cuando se trata de entender los movimientos neo-paganos en general y al Druidismo y paganismo Celta en particular.

 

Bibliografía:

Espacio, tiempo y forma, Serie II; F.Bajo Álvarez;1988
Historia política y psicología de la religión romana; J. Bayet, 1956
El asno de oro, trad. R. Fernández; 1978
The sea priestess, D. Fortune; ed. 2003
Cartas a Lucilio; Seneca, Ed. Juventud, 1982

 

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