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Los misterios del Druidismo (extracto)
Preguntas y Respuestas § 6. ¿Quiénes eran los Guerreros? Es difícil describir la vida de un guerrero de la Edad de Hierro Celta a una persona del siglo XXI viviendo en una sociedad occidental moderna, dado que hay muy pocas cosas comparables. Un niño en la sociedad celta era “iniciado” a la hombría cuando el anciano de la tribu le daba sus primeras armas. Los escritores Romanos con frecuencia decían que todo hombre celta estaba “loco por la guerra”, y que estaban constantemente preparándose para el siguiente saqueo, la siguiente incursión, la siguiente conquista territorial. Ellos bebían fuertemente (los Romanos solían mezclar agua con su vino, mientras que los Celtas tomaban su vino “derecho”) y alardear sobre que grandes luchadores eran y las grandes hazañas que harían en su próxima batalla. Un insulto contra su honor podría terminar en una batalla de espadas. Estos guerreros eran hombres jóvenes, rudos, peligrosos, y orgullosos, seguros de su grandeza y la grandeza de su tribu. El equivalente moderno más cercano podría ser el típico hincha de football. Sin embargo, la energía y temeridad del antiguo guerrero celta era también temperada por la lealtad a la tribu y al territorio, y nociones elevadas de honor, confiabilidad, confianza y juego limpio. Estas lealtades era más importante para un guerrero celta que lo mortal o peligroso que un contrincante pueda ser. La costumbre de adopción no legal 2 , en la cual el niño sería criado por otra familia por la mitad de su niñez, creaba lazos complejos y fuertes de solidaridad. Esto permitía a los guerreros compartir el honor con otros. Era importante para cada guerrero mantener su propio honor para no crear vergüenza para sus amigos y familiares. Los guerreros como Asterix y Obelix, aunque personajes de historietas, ejemplifican este espíritu muy bien. Entre los miembros del ejército mitológico Irlandés llamado los Caballeros de la Marca Roja, era importante que solo miembros honorables pudieran ser miembros, y que se comprometieran a la protección de la provincia del Ulster, a pesar de las lealtades personales y perjuicios que pudieran tener. Era también importante para los guerreros tener sentido del humor. Al final de la batalla de Clontarf, cuando el Rey Irlandés Brian Boru expulsó a los vikingos de Irlanda, un guerrero vikingo fue encontrado sin huir hacia las naves con los otros, sino amarrando sus zapatos. Cuando fue cuestionado por un capitán Irlandés llamado Kerthialfad, sus motivos, el respondió “Vivo en Islandia, y no podré llegar a casa esta noche”. Kerthialfad lo perdonó. Una costumbre conocida como “combate de uno” permitía a los celtas obtener gloria personal en el campo de batalla y también mantener las bajas en un número limitado. Los dos lados que se enfrentaban se alinearían y retarían al otro con ruido, gritos, burlas, fanfarroneos y maldiciones. Es probable que cada tribu tuviera su propio canto de batalla, conectado con alguna coreografía y gestos amenazadores, así como los Maori de Nueva Zelanda tienen un canto llamado Haka (Incluso hoy en día, los “All Blacks” el equipo nacional de Rugby de Nueva Zelanda, cantan el Haka cada juego) En algún punto durante este alboroto, un guerrero daría un paso adelante y retaría al campeón del ejército contrario a un combate uno a uno, usualmente a muerte. El resultado de la batalla completa, entonces, sería decidido por el resultado de esa pelea. Esto permitía que los conflictos se resolvieran con un mínimo de derramamiento de sangre. Cazar era parte de la vida del guerrero celta, dado que la caza era una fuente importante de comida. Pero al mismo tiempo la presa que el cazador seguía era también un guía hacia el Otro Mundo, en una manera reminiscente a los animales totémicos usados por los chamanes para hacer viajes al mundo espiritual. La historia Galesa de Pwyll, Príncipe de Dyfed, por ejemplo, habla de que Pwyll llegó a la presencia de Arawn, señor de Annwn (la palabra Galesa para el Otro Mundo) al estar ambos cazando el mismo ciervo. La mayoría de las sociedades alrededor del mundo que tuvieron a la caza como fuente de alimentación desarrollaron rituales para afirmar y reforzar la hermandad con los animales que cazaban, y traer a los animales cazados de vuelta. Es muy difícil entender esta idea cuando los animales que se comen son de cautiverio, alimentados con hormonas y genéticamente seleccionados, y la carne preservada que compramos retiene muy poca resemblanza al animal del que viene. Es en ocasiones creído que el animal cazado escoge al cazador, que se deja atrapar y matar. Pero que no lo hace fácil para el cazador, de manera que no se le permita olvidar el peligro involucrado, ni permitirse ser despreocupado en cuanto al hecho de llevar la muerte a otros seres. Después de todo, la misma muerte algún día regresará a él. Si un cazador atrapa algo, puede ser porque la presa lo encontró digno. El carácter honorable del cazador es una de las cosas que necesita para ser exitoso. En este sentido la relación entre el depredador y la presa es no de competencia o antagonismo, sino de amor y parentesco. Estoy contento de tener varios amigos en Irlanda y otros países que toman parte como recreadores de batallas. Realizan sus actuaciones en festivales y eventos públicos, usando armas de acero reales (sin filo), no tubos de plástico, para hacer sus talentos de batalla tan auténticos y disciplinados como sea posible. La mayoría de los que conozco también tomas el rol de guerreros a otras partes de su vida. Están preparados para la acción en cualquier momento, sin embargo son también juiciosos y prudentes en sus acciones. No desestiman los posibles peligros. Ni siquiera les gusta llamar la atención hacia ellos. Cuando se les llama, no hacen nada más ni nada menos de lo que se tiene que hacer. Lo que distingue a la gente como guerreros no es su habilidad para obstruir o dañar a las personas, incluso si una causa justa puede decirse que justifique la acción. Al contrario, un guerrero es alguien dispuesto a arriesgarse al peligro y sufrir daño o incluso la muerte, en el servicio de una causa justa. Por tanto, los guerreros no son solo soldados, policías, o bomberos; son también los trabajadores de los refugios, los voluntarios de los bancos de alimentos, los paramédicos, los que trabajan para aliviar los problemas del tercer mundo. Son aquellos que pelean por una justicia social, derechos humanos, protección ambiental. Pasé muchos años en este camino, primero como ambientalista y después como activistas de sindicatos laborales. Muchas personas siguen el camino del guerrero sin siquiera saberlo.
Copyright 2006 © Brendan Cathbad Myers, PhD Exctracto del libro Mysteries of Druidry Brendan Myers ha estudiado y practicado Druidismo Irlandés por más de 12 años, tiene un Doctorado en filosofía, y sus artículos sobre espiritualidad Celta se han publicado en numerosas revistas en cuatro países; es autor de una serie de títulos sobre Druidismo y filosofía. Traducido y reproducido bajo permiso del autor, no debe ser reproducido total o parcialmente, ni usado en otros sitios web sin el permiso adecuado. Libros del mismo autor pueden ser encontrados en la página oficial de Brendan Cathbad Myers.
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