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Los misterios del Druidismo (extracto)

 

Preguntas y Respuestas

§ 10. ¿Practicaban los Druidas el sacrificio de animales o humano?

Para aquellos que quieren creer que la respuesta es “si”, hay bastante evidencia literaria y arqueológica para justificar su creencia. Para aquellos que quieren creer que la respuesta es “no”, hay suficientes maneras de interpretar dicha evidencia.

Los Romanos registraron que los Druidas ejecutaban a los criminales y prisioneros de guerra en ceremonias religiosas. Esto no era diferente a lo que se practicaba en otras partes del mundo antiguo. Iulius Caesar escribió que dichas víctimas eran atadas a una gran efigie con forma de hombre hecha de mimbre y quemados vivos. El historiador romano Livy reportó que cuando un ejército de Galos atacó y mató un comandante romano llamado Postumius y su ejército, hicieron un cáliz con su cráneo. Algunos registros describen que algunas personas eran sacrificadas para que un noble con una enfermedad grave pudiera sobrevivir; por tanto indica una creencia en el balance cósmico de las fuerzas.

Está de moda entre algunos druidas contemporáneos decir que las descripciones de Iulius Caesar son meramente propaganda, diseñada a atraer apoyo a su campaña en Galia. Más difícil de desestimar es la imagen dentro del caldero de Gundestrup, que refleja a un hombre a punto de acribillar a un toro clavándole una espada en el cuello. Este artefacto corrobora las descripciones Griegas y Romanas de la “Fiesta del Toro” en el cual el animal es sacrificado como parte necesaria de la ceremonia de inauguración de los reyes. Mucho menos fácil de desestimar es la descripción hecha por Ann Ross sobre el “hombre de Lindow” los restos de un hombre descubiertos en Inglaterra, cerca de la frontera de Gales el 1° de agosto de 1984. Había sido simultáneamente estrangulado, ahogado y aporreado. La ausencia de cualquier signo de lucha en el cuerpo parece indicar que no se resistió a su sacrificio sino más bien lo aceptó por voluntad. Su última comida incluyó pan quemado (posiblemente el equivalente a sacar la pajilla más corta). Todos estos factores, junto con algunos otros, de acuerdo con Ross, proveen evidencia suficiente para concluir que el hombre de Lindow fue un Druida que estuvo de acuerdo a ser sacrificado en un intento (no exitoso) de prevenir que las tropas Romanas invadieran Britania. Hay muchos otros restos descubiertos en toda Europa, muertos de forma similar y con evidencia similar apuntando a ser víctimas voluntarias. La académica en estudios celtas, Miranda Green, ha descrito como la victima seleccionada podría ser tratada como Rey hasta un año antes del sacrificio. Se le daría la mejor comida y ropa, por ejemplo, o tenía permiso de tener sexo con quien él quisiera. Esto pudo haber sido usado como incentivo para voluntarios, o talvez como resultado de la creencia que víctimas de alto estatus eran más valiosas que las de bajo estatus. Si esto ultimo es verdad, entonces era necesario hacer a la víctima temporalmente un rey, para maximizar la magia del sacrificio.

En la última década del siglo XIX, el antropólogo escocés James Frazer publicó “The Golden Bough” (la rama dorada) Este fue el primer trabajo importante de mitología comparativa, y el primero en listar las “leyes de la magia” como son conocidas por los ocultistas hoy día, y el primero en sugerir que el propósito de los mitos no era sólo explicar el mundo sino también realizar cambios. El mito, en su opinión, estaba ligado con el ritual: la gente conectaba con los dioses y con los poderes sagrados del mundo reconstruyendo sus mitologías en dramas ceremoniales. El libro es bien conocido por la descripción del sacrificio ritual del más alto miembro de la sociedad: el rey. De acuerdo a él, el asesinato del rey era una costumbre difundida. Su idea era que el rey era una figura sagrada, la personificación de un dios, cuyas cualidades personales estaban conectadas con la condición del territorio que gobernaba. En palabras de Frazer:

(...) La vida del rey o su espíritu está tan unidos a la prosperidad de la nación entera, que si él enfermaba o se volvía senil, el ganado podría enfermar o dejar de reproducirse, las cosechas no se darían, y los hombre morirían de alguna enfermedad contagiosa. Por tanto, en su opinión, la única forma de prevenir estas calamidades era matar al Rey cuando todavía estaba sano y fuerte, de modo que el espíritu divino que había heredado de sus predecesores se transmitiera a su sucesor mientras estaba en pleno vigor y no había sido, todavía, dañado por la debilidad de la enfermedad y la vejez.

Como podemos ver, esta muerte tenía un propósito ritual práctico unido al deseo de la comunidad por sobrevivir: Tenía la intención de alcanzar al renovación del mundo, en particular el revivir de la vida vegetal, de modo que se previniera la hambruna. Algunos Reyes sagrados eran matados automáticamente después de cierto período de tiempo (en su escrito, usualmente siete años) otros eran sujetos a retos en ocasiones regulares como los festivales anuales, y otros estaban en perpetuo peligro de aquellos que quisieran matarlos y tomar su lugar en cualquier momento. Algunos Reyes sagrados eran miembros ordinarios de la comunidad que temporalmente sustituían al rey después de perder una apuesta, por ejemplo al sacar una pieza quemada de pan de una canasta. Y algunos Reyes sagrados eran efigies o animales, de modo que no se tuviera que matar a ningún humano. El espíritu de el rey sacrificado renacía entonces en la fertilidad de las plantas y los granos. Frazer mostró efectivamente que la muerte y resurrección de un dios era por tanto una creencia común en el mundo antiguo, y no algo logrado solo por Cristo. Frazer enfatiza que era también logrado por el héroe griego Adonis, por ejemplo. Es posible que los celtas aceptaran tan fácilmente el cristianismo porque la idea de una deidad sacrificada y la resurecta, era ya familiar a ellos.

Sin embargo, hay mucha controversia acerca de esto. Muchos de los detalles de la obra de Frazer fueron disputados, y varias inconsistencias llevaron a los académicos a refutar su obra alrededor de 1950 sino es que antes, al menos en lo que respecta a su afirmación de ser una obra factual. Sus ideas acerca de la lógica de la magia y la conexión entre la mitología y el ritual, permanecen respetadas. Los hombres encontrados en ciénegas como el hombre de Lindow puede haber sido un prisionero de guerra o un criminal más que una víctima voluntaria. Finalmente, no hay evidencia de sacrificio humano en Irlanda 5 , aunque si hay evidencia de sacrificio animal ahí. Y no hay evidencia de mujeres sacrificadas, en ninguna parte del mundo celta.

Para entender este fenómeno, es importante no asumir que la gente de la antigüedad tenía los mismos valores que nosotros hoy día. Para los Celtas, la muerte no era la cosa final a la que hay que temer como lo es para la mayoría de los que hemos nacido en el siglo XX. Era parte de la doctrina druida que el alma era inmortal y que la muerte es parte del ciclo de la existencia de alguien. De eso se desprende que el sacrificio humano puede no haber sido tan repugnante para la gente de la antigüedad. De hecho un cierto grado de violencia debía haber sido parte del significado de lo sagrado – la violencia del guerrero en el campo de batalla, de los animales en el bosque, de los cazadores que los persiguen, y de las tormentas en el cielo. Ciertamente, había otras formas de castigo en la sociedad celta consideradas peor que la muerte, como el destierro. Si Iulius Caesar mintió acerca del hombre de mimbre, para poder usarlo como un esfuerzo de propaganda, hubiera sido fácilmente expuesto por otros testigos oculares y su credibilidad hubiera sido arruinada. Si las culturas antiguas mataban gente por propósitos religiosos, debía haber sido un muy especial y poderoso ritual, realizado sólo en momentos de seria necesidad.

Actualmente vemos a la muerte como una cosa negativa, o incluso como una interrupción molesta del status quo, si es que la tomamos en cuenta siquiera. Pero la Muerte es uno de los hechos y misterios más importantes de la vida humana. Como reconocemos este misterio, o como fallamos en reconocerlo, tiende a revelar nuestros más profundos compromisos y nuestros valores más fuertemente arraigados. Creo que no podemos negar que las sociedades antiguas paganas tenían este lado obscuro, la transformación del asesinato en uno de los más importantes dramatizaciones rituales del mito y su significado. Pero sería erróneo pintar al Druidismo como nada más que un culto elaborado a la muerte. Obviamente, no hay Druidas modernos que continúen la práctica del sacrificio humano hoy día.

 


5) N. del T. En 2006 se hicieron públicos los descubrimientos de hombres de ciénega como el hombre de Lindow en Irlanda, llamados los hombres de Croghan Hill y Clonycavan, en referencia al lugar donde fueron encontrados. Este hallazgo es posterior a la terminación del libro del Dr. Myers.


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Copyright 2006 © Brendan Cathbad Myers, PhD

Exctracto del libro Mysteries of Druidry

Brendan Myers ha estudiado y practicado Druidismo Irlandés por más de 12 años, tiene un Doctorado en filosofía, y sus artículos sobre espiritualidad Celta se han publicado en numerosas revistas en cuatro países; es autor de una serie de títulos sobre Druidismo y filosofía.

Traducido y reproducido bajo permiso del autor, no debe ser reproducido total o parcialmente, ni usado en otros sitios web sin el permiso adecuado.

Libros del mismo autor pueden ser encontrados en la página oficial de Brendan Cathbad Myers.

 

 
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