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Los Druidas y su magia en Irlanda Antigua: Encontrando el sentido a las nubes, estresllas, ogham y la sangre de toro
Podría hacer una lista de las cosas en las que la gente que sigue alguna de las formas de druidismo o espiritualidad celta tienden a trabajar basados en malas interpretaciones históricas, muchas veces peores que la Wicca pre-Hutton solía ser cuando se refería a la Brujería. En parte es culpa de la academia, todos los escritos populares sobre los celtas son basura, en particular – es hora de nombrarlos – me referiré a Peter Berresford Ellis como alguien cuyos escritos pretenden ser académicos pero no lo son. También el campo de estudios celtas es pequeño, el número de personas que trabajan en ese campo, que tienen el conocimiento lingüístico para discutir los textos en su idioma original es muy pequeño. Y pocos están interesados en el druidismo moderno, en su existencia o en hablar con ellos. Esto ha dado como resultado un bosque de pseudo-académicos que ha colonizado el área pantanosa entre la arboleda de los druidas y la de la academia. Pseudo académico es tal vez el término erróneo, porque implica que hay algo forjándose, lo cual no estoy alegando. Quisiera usar el término para-académico. Gente como Berresford Ellis, Phillip Carr-Gomm and en particular aquellos gurús del neo-celtismo, John y Caitlin Matthews, toman una obra que salió de la academia hace cincuenta o cien años, la mascan a conciencia, mezclan sus propias ideas y después la presentan al público como una obra “académica celta”. Si creen que estoy siendo poco amable, tomen en cuenta que Berresford Ellis has sido descrito como el “académico celta más preeminente del mundo” en la contratapa de uno de sus libros, que es como decir que Tony Robinson es el más grande historiador de Bretaña medieval, pero aún peor. Algunos de los postulados de los Matthews son de igual forma cuestionables desde el punto de vista profesional. Hace algunos años en su libro “Taliesin: The last Celtic Shaman” (Taliesin: El último chamán celta) que le dio a John Matthews la descripción de “líder académico en celtismo”. Este libro – que podría haber sido el volumen sobre temas celtas más meritorio nunca escrito – pretendía proveer nuevas traducciones sobre los más difíciles textos medievales en galés, un proyecto ambicioso que parece no haberse dificultado por la confesión de Matthews sobre su nula habilidad para leer Galés medieval. Por tanto tenemos una situación en la cual los paganos que quieren saber acerca del mundo antiguo y medieval celta, leen obras para-académicas de románticos y otros paganos, lo que los aísla del cambio de paradigma de las últimas cuatro a cinco décadas, en el que actualmente se encuentra el trabajo en campo de la academia. En la descripción de Hutton sobre el trabajo de Caitlin Matthews, dice que: “usa un acervo amplio de fuentes secundarias”, lo que puede ser cierto en 1992 cuando las religiones paganas se dieron a conocer, pero no es precisamente cierto ahora. El libro de John y Caitlin, Taliesin, es notable por la forma en la que totalmente ignora el trabajo de probablemente la mayor medievalista Galés en vida, Marged Haycock de la Universidad de Aberystwyth. Haycock publicó una serie de artículos en los 80 y 90 que mostraban que la forma de abordar la poesía de los Matthews era realmente imposible, bajo criterios lingüísticos y literarios. Ellos se refieren a Haycock en la Introducción, de manera breve, pero el resto del libro está escrito como si ella y su trabajo nunca hubieran existido. Así que si eres un druida o pagano celta, toma en cuenta que los escritores populares de neoceltismo que encuentras en tu librería New Age local se presentan con una visión sumamente selectiva del material medieval, enraizada en una visión académica caduca y reflejada a través de los lentes de una agenda ideológica extremadamente distorsionante. Es poco común que druidas y paganos celtas usen fuentes medievales, con la posible excepción de las cuatro ramas del Mabinogi, que la mayor parte de la gente ha leído en traducción. En términos de literatura Irlandesa, la situación es más extrema, muy poca gente ha leído nada siquiera en traducción, y si lo han hecho es usualmente el Tain o los mitos y sagas Irlandesas, si bien existen buenas traducciones a ambas son usualmente descontextualizadas, no se trata de un mito pagano, sino de cultura medieval cristiana. Espero con esto poder contrarrestar un poco esa tendencia, y hacer tres cosas: discutir los mitos Irlandeses y la magia Druídica en términos de la cultura medieval de Irlanda, no en un misticismo Celta que nunca fue, y hablar sobre las obras actuales de los académicos y sus puntos de vista sobre esos temas. Y de paso discutir la figura del druida, el alfabeto ogham y la adivinación druídica. La primer cosa que debemos enfatizar es que no hay fuentes escritas que describan a los druidas y a la religión pre-cristiana en Irlanda. Parte del problema es el lenguaje mismo. El irlandés medieval es uno de los idiomas Europeos más difíciles, con sutiles reglas de pronunciación y cambios en la ortografía a través de los siglos, así como sistemas verbales de complejidad laberíntica. Alguien con un buen manejo de Galés moderno podría ser capaz de leer el Mabinogion si se aplica un poco, pero los hablantes de Gaélico Irlandés o Escocés moderno no son, en general, capaces de leer sus propios cuentos antiguos. El idioma ha pasado por una serie de cambios radicales, especialmente en el sistema verbal.
Quiero traer la idea de la mitología, los paganos celtas y druidas modernos hablan muy fácilmente de la mitología irlandesa, pero esta es muy diferente a la mitología clásica; cuando hablamos de mitología clásica, por ejemplo, casi toda nuestra literatura proviene de una sociedad pagana y aunque la relación entre la práctica religiosa y los mitos literarios es difícil de separar, tenemos un compendio rico en el que basarnos cuando hablamos de la religión Griega y Romana. Sin embargo de la cultura pre-cristiana Irlandesa, no tenemos nada. Claro que mito es una palabra increíblemente polisémica y multivalente, aún así las historias acerca de los dioses irlandeses están divorciadas de los rituales. Esto fue sumamente aceptado en la academia alguna vez, y por alguna vez me refiero a hace 50 años o más. Debería ser aparente que esta visión es profundamente extraña, sobre todo porque privilegia los hipotéticos y no existentes textos primitivos y originales sobre los textos reales que son comprensibles y legibles, es una actitud arrogante y adueñante sobre los textos medievales. Ahora, por supuesto, esto produjo obras y autores monumentales de la academia, como Jane Harrison o Dodds y sus estudios de la religión griega. Existe el deseo de reconstruir una religión indoeuropea así como se ha intentado reconstruir un lenguaje indoeuropeo. Pero lenguaje y religión son cosas distintas. En estudios celtas existen los ejemplos de WJ Gruffudd y sus teorías fascinantes aunque algo intangibles sobre la prehistoria de las cuatro ramas del Mabinogi, y la Historia y mitología antigua de Irlanda de O’Rahilly. Por supuesto que una escuela de pensamiento que privilegia la religión, mitos y rituales va a ser de mayor interés para los paganos, y no es sorpresa que los Matthews de este mundo – cuando usan fuentes académicas – volteen casi exclusivamente a la academia de ese período. Se ajusta a sus intereses y presuposiciones acerca de que es lo que tiene valor en los textos. Al leer sus textos uno podría llegar a pensar que ningún trabajo, ya no siquiera el cambio de paradigma en el campo, se ha hecho en los estudios celtas desde 1960. Un buen ejemplo es el antes mencionado WJ Gruffudd, un gran académico que escribió en la década de los 20 “Reconstruyendo el trasfondo mítico del Mabinogi”. Su trabajo fue especulativo y en muchos casos plausible, tomó pistas del texto y las amplificó – de forma casi jungiana – para producir una reconstrucción del protomito y las fases de su transformación hacia el texto que ahora tenemos. Pero nos encontramos con un camino sin salida, ya que no es susceptible a ningún tipo de prueba. Tomando a Caitlin Matthews como fuente directa e incuestionable en la academia, acabaríamos pensando que Gruffudd fue el único académico en mito Galés que haya existido. Estos cuentos son usualmente difíciles de comprender, complejos y con lapsos lógicos aparentes. La culpa recae sobre el remilgado monje – el villano favorito – en censurar el cuento. Si la intención fue censuraros, entonces hicieron un muy mal trabajo. No los purgaron de obvios dioses paganos, sexualidad rampante, ultra violencia. Esa visión no explica las cualidades reales de la literatura, más allá de que no la entendemos. Esencialmente, ha sido convincentemente argumentado que la clase nativa de poetas y literatos de Irldanda, los fillid, no fueron, de ninguna manera druidas escondidos bajo los hábitos cristianos, como se creyó. Sino más bien fueron parte de una única, compleja y sintetizada cultura con el cristianismo en el centro. De acuerdo a esta visión, la fusión entre el aprendizaje nativo y eclesiástico tuvo lugar en Irlanda entre el 500 y 600 D.C. La habilidad de escribir – inseparable del aprendizaje eclesial y de las escrituras – rápidamente se convirtió en prerrequisito para los filid. Pareciera que estamos mal en imaginar una situación de “dos culturas”, con lo poetas nativos continuando sus cuentos de tradición oral esencialmente pre-cristianos, mientras los monasterios educaban a sus habitantes con una exegesis de escrituras y variantes del curriculum de la antigüedad; ese no era el caso. Más bien, existió un traslape en gran medida, y la cultura nativa fue sistemática y constructivamente puesta en servicio de la Iglesia. Así que ahora pensamos que los filid y los académicos eclesiásticos son uno y el mismo, un continuum educacional en la literatura. Es perfectamente posible que hubieran en varias ocasiones, en términos humanos, relaciones entre ellos; dos hermanos nobles, uno que tomara el camino de la Iglesia y el otro se convirtiera en poeta profesional, ambos compartirían conocimiento de la escritura, Latín y hubieron sido cristianos. Ambos estuvieron involucrados en la creación de una maravillosa y compleja pseudohistoria de Irlanda, en la cual el pasado pagano de la isla se ve imaginado como “su” viejo testamento, con el arribo de Patricio siendo un paralelo con la carrera de Elías, o incluso, el advenimiento de Jesús. Los literatos de la Irlanda medieval parecen haber tenido un gran amor por sus ancestros, y un amplio sentido de su propia importancia cultural (como la historia acerca de Fénius antes descrita implica). Pero para el tardío siglo VII, habían de hecho perdido los recuerdos precisos de lo que había pasado en su isla antes de la llegada de Patricio. Así que en los siglos VIII y IX, los clérigos y académicos se embarcaron en el ambicioso proyecto de recrear una historia sinténtica, una pseudo y proto historia de Irlanda que los integrara a el bagaje cristiano genealógicamente y cronológicamente hablando, así como para formar una identidad nacional. Esto era bastante común en Europa en dicho tiempo (numerosas personas buscaban sus ancestros en Grecia y Troya en dicho tiempo) pero los Irlandeses desarrollaron una compleja pseudohistoria para ellos mismos. Esto involucrando oleadas imaginarias de inmigrantes (al punto de redibujar algunos de sus propios dioses nativos como una raza de invasores extranjeros) dando fechas y narrativas fabulosas. Es un brebaje fabuloso pero completamente artificial. En esto siguieron el ejemplo de San Jerónimo, que tradujo la gran Crónica de Eusebio, escrita alrededor del 325 AC al Latín. El esquema de Eusebio pone a figuras del mito griego como personajes históricos, dando a Perseo, Teseo y Hércules fechas definidas y relacionadas con los sumos sacerdotes del Templo de Jerusalén. Los Irlandeses hicieron algo muy parecido, dando a héroes como Cú Chulainn fechas relativas a acontecimientos históricos en la fé cristiana. (El Rey Conchobor de los hombres del Ulster, por ejemplo, muere en el preciso momento de la crucifixión, de acuerdo con el cuento del siglo VIII “La muerte de Conchobor”)
Los clérigos de la antigüedad no sólo se dedicaron a escribir las historias paganas, sino se dedicaron conscientemente a un proyecto de crear una literatura nacional, intrínsecamente relacionada con la adquisición del cristianismo. La religión cristiana llevó a Irlanda no sólo la escritura, sino específicamente la escritura y la literatura en latín. Los irlandeses asimilaron el latín y muchos de los clérigos de la antigüedad fueron grande estilistas del lenguaje. Así que la academia reciente ha enfatizado la idea de que la creación de prosa escrita es una idea que vino con la cristiandad, aunque por supuesto existieron poetas de tradición oral antes de la conversión. Los cuentos que han sobrevivido de la Irlanda medieval necesitan ser leídos en ese contexto, dibujando material antiguo pero ingeniosamente moldeado con gran arte para producir algo nuevo y relevante a las personas educadas de ese tiempo, como aristócratas y pseudohistoriadores, seculares y en la Iglesia. No tienen “adiciones” cristianas que pueden ser removidas para determinar lo pagano, los textos son fundamentalmente productos de una cultura medieval cristiana inusualmente consiente de sí misma y altamente creativa. Es como un tapiz, la figura que vemos en el tapiz es inseparable de los hilos con los que fue hecho. No podemos simplemente quitar las cosas que no nos guste, ya que toda la obra se desharía. Es aparente que a los druidas modernos no les agrada esta idea mucho, el proyecto de reconstruir una religión pagana Irlandesa depende de una visión antigua de la academia, y la tendencia a demonizar a los monjes cristianos que compusieron dichos textos. Es gracias a ellos que tenemos estos magníficos cuentos ahora, y sugeriría cordialmente que sería bueno que los druidas modernos los leyeran contextualmente en lo que son en realidad, más allá de lo que quisieran que fueran.
----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------- Copyright 2009 © Mark Williams, PhD Notas de la conferencia dada por el Dr. Mark Williams en la librería Treadwell's Books. Mark Williams es investigador en estudios celtas en la Universidad de Cambridge. Estudió Galés e Irlandés antiguo en la Universidad de Oxford y completó un doctorado en astrlogía y portentos celestiales en la literatura medieval celta. Antes de eso estudió Clásicos e Inglés. Actualmente trabaja en historia cultural de los dioses de la mitología irlandesa y da clases en Cambridge sobre literatura Irlandesa y Galesa. Traducido y reproducido bajo permiso del autor, no debe ser reproducido total o parcialmente, ni usado en otros sitios web sin el permiso adecuado.
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